LOS OJOS DEL ALMA

Ayer asisití al concierto de Bon Jovi en el Wanda Metropolitano, al margen de que la acústica es verdaderamente lamentable y es cierto que los años no pasan en balde, y a pesar de que el bueno de Jon parece que ha hecho un pacto con el diablo pero difcilmente llega a los falsetes que le han hecho mundialmente famoso, lo cierto es que los 50.000 asistentes que acudimos a su espectaculo disfrutamos como auténticos enanos coreando de principio a fin cada uno de sus temazos de la altura de Living on a player, Bad Medicine o mi preferida In these arms…

Por extraño que parezca y contra mi costumbre de asistir a pista para sentir realmente la emocion de estar en un concierto de rock en esta ocasion y gracias a una invitacion mi sitio era en el palco, mas lejano pero cómodamente sentada, en el asiento de al lado habia una pareja de mediana edad de la que ni me percaté, hasta que ella se levantó a escasos 5 minutos del comienzo del concierto y cuando comenzaron a sonar los primeros compases de This house is no for sell y el publico enloquecía el hombre se acercó a mi y me dijo : » Perdona, ¿ Te importaría contarme lo que está pasando? Soy ciego…»

En ese momento las 3 pantallas gigantes proyectaban grandiosas imagenes de Madrid: La puerta de Alcalá, el Palacio de Oriente, las 4 torres… Yo comencé a intentar hacerle participe a mi vecino de la belleza de esas imágenes, preguntándome si sin haberlas visto nunca sería capaz de trasmitir la majestuosidad de nuestra ciudad, y acto seguido la explosión de colores que precedía a la aparicion en primer plano del Sr Bon Jovi.

Cuando le describía la indumentaria del frontman de la banda, de negro riguroso con camiseta de tirantes y pantalones pitillo él me comentó » A mi es que me gusta más Richi Sambora, vengo a oirle a él » con una sonrisa de oreja a oreja me sentí incapaz de decirle que el Sambora ni estaba ni se le esperaba, que hacia años que no tocaba con la banda por discrepancias de estrellas del rock con Jon.

De como movía los pies y aplaudía cada vez que el público rugía uno de sus éxitos y la cara de felicidad con la que estuvo durante todo el concierto supongo que en sus imagenes internas su ídolo Sambora acompañaba como tantas veces la voz de Bon Jovi y me reafirmé en la idea que la vida, muchas veces no hay que verla, sólo sentirla….

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